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domingo, 23 de agosto de 2015

10 mitos sobre los mosquitos y sus picaduras

La última vez que visité una playa cercana con mi familia, ¡los mosquitos me comieron viva! A pesar de haber dormido en la misma habitación y visitado los mismos lugares que mis hermanas, ellas salieron prácticamente ilesas frente al banquete en el que me convertí en apenas 24 horas ¿Por qué? ¿Acaso tengo la sangre más dulce? 

Imaginen mi sorpresa cuando me explicaron que esto es falso. Como este mito, hay muchos que nacen alrededor de los mosquitos y sus picaduras. Aquí desmentiremos algunos, aún así, hacemos énfasis en que siempre es recomendable prevenir las picaduras de mosquitos debido al riesgo de contraer alguna infección a través de la picadura. 


Mito 1.  "Los mosquitos se alimentan sólo de sangre"



¡Falso! Los mosquitos no se alimentan sólo de sangre. Sólo las hembras ingieren sangre para desarrollar sus huevos. Machos y hembras obtienen los nutrientes que necesitan para vivir del néctar de las plantas y del agua.



Mito 2. "Todos los mosquitos son iguales"



¡Falso! Existen alrededor de 2700 especies de mosquitos en el mundo. La biodiversidad de este grupo es casi tan amplia como la biodiversidad de serpientes (~ 3000 especies en el mundo) 



Mito 3. "Todos los mosquitos pican solo a las personas"


¡Falso! Sólo una pequeña porción de las especies de mosquitos pican a humanos. El resto de especies se alimenta de otros mamíferos, aves, reptiles y anfibios.



Mito 4. "¡Todos los mosquitos transmiten enfermedades!" 



¡Falso! Muy pocas especies de mosquitos son las que transmiten enfermedades. De hecho, de dichas especies, sólo una pequeña cantidad de individuos presenta infección. 





Mito 5. "Los mosquitos que están infectados nacen enfermos"



¡Falso! Los mosquitos no nacen con infecciones que afecten a humanos, ni las transmiten de mosquito a mosquito. Para infectarse, los mosquitos sanos necesitan picar a una persona o animal que haya estado previamente infectado, el cual funciona como intermediario. 




Mito 6. "Las picaduras de mosquitos se hacen rojas y dan comezón porque están llenas de veneno" 



¡Falso! Las picaduras de mosquitos en la piel de los humanos se vuelven rojas y dan comezón porque durante la picadura del mosquito, su saliva contiene ciertos compuestos químicos que causan una reacción alérgica en nuestro cuerpo. La hinchazón, el color rojo y la comezón son respuestas alérgicas de nuestro organismo. 





Mito 7. "Los mosquitos me pican sólo a mí porque tengo sangre dulce"


 
¡Falso! Los mosquitos son atraídos por olores hormonales, el calor de la piel y el dióxido de carbono que exhalamos en nuestra respiración. Toda esa combinación de factores hace que los mosquitos se sientan más o menos atraídos por una u otra persona (u otro animal). 





Mito 8. "Los mosquitos que nos pican nacen en la basura" 





¡Falso! Todos los mosquitos tienen un ciclo de vida impresionante. Los huevos son depositados en el agua, en donde las larvas eclosionan y viven alrededor de una semana en condiciones ambientales óptimas. Durante su estadío larvario, filtran partículas orgánicas del agua para alimentarse. Después realizan una metamorfosis, pasando por una pupa, para luego convertirse en adultos listos para volar. Como adultos pueden vivir entre 3 semanas hasta 2 meses, dependiendo de las especies, la época del año y la disponibilidad alimenticia. 





Mito 9. "Los mosquitos no se enferman aunque transmitan enfermedades"




 ¡Falso! Ha sido demostrado en campo y laboratorio que cuando un mosquito está infectado, su comportamiento cambia en beneficio del agente infeccioso (parásito, bacteria o virus) y en contra de su propia supervivencia. Todo esto es forzado por el agente infeccioso. 





Mito 10. "Al picar la sangre de humanos, los mosquitos pueden transportar el virus del VIH o la hepatitis entre persona y persona"




¡Falso! El virus del sida y la hepatitis no son viables dentro del organismo del mosquito. Así que, incluso picando a una persona que tenga una de estas enfermedades, será imposible que los transmita a una persona sana.



Por: Leonardo Ortega
Introducción: Ana Espinoza

martes, 11 de agosto de 2015

Mariposa asiática controla la mente de las hormigas

Hoy quisimos sorprenderlos con un dato curioso :)

Mariposa asiática (Arhopala japonica)
Imagen de Alpsdake / bajo licencia CC BY-SA 4.0

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Kobe en Japón, reveló que las orugas de una mariposa asiática (Narathura japonica) son protegidas de los depredadores por hormigas de la especie Pristomyrmex punctatus. Las hormigas que permanecen cerca de las orugas son premiadas con un néctar que secretan las orugas, pagando así la labor protectora de las hormigas.


Según el estudio mencionado, parece que las orugas no se conforman con alimentar a las hormigas que cuidan de ellas. Mediante experimentos, los autores sugieren que existen químicos disueltos en el néctar por los cuales las orugas manipulan el comportamiento de las hormigas haciéndolas más protectoras de ellas y más agresivas contra agentes externos.



Hormiga Pristomyrmex punctatus / Imagen de Erin Prado bajo licencia  CC-BY-SA-3.0



Visita el artículo original en:



domingo, 19 de julio de 2015

11 trucos sencillos para reusar las sobras de la comida

Un basurero lleno después de cocinar es un paisaje deprimente (y hasta un tanto asqueroso). Imagina qué pasaría si aprovecháramos todas esas cáscaras, hojas, tallos... entre otros desechos comunes de  lacocina. No es difícil y puede ser muy beneficioso para el ambiente y tu salud. Conoce 11 formas sencillas de dar una segunda oportunidad a estos desechos:

1. Té de cáscaras de manzana. Mézclala con agua caliente, jugo de limón, canela y miel y notarás la diferencia (joyinmykitchen)




2. Batidos y sales con cáscara de naranja. Corta pequeños pedazos de cáscaras de limón o naranja y agrégalas a tu batido para conseguir una fuente extra de fibra y nutrientes. También puedes guardarlas en una bolsa con azúcar morena para mantenerlas blandas o secarlas y cortarlas en pequeños trozos para ponerlas en tu salero y preparar una rica sal condimentada (upsocl.com).



3. Brotes nuevos de lechuga y apio. Con agua y un contenedor puedes obtener brotes de ambos vegetales (upsocl.com).

Imagen de upsocl.com


4. Papas nuevas de papas germinadas. Si tus papas están germinadas puedes enterrarlas en la tierra o meterlas en agua para que crezcan más papas (upsocl.com).

Imagen de upsocl.com
5. Completa tu granja casera. Al igual que con el apio y las papas, podrás obtener más cebollín, piñas y zanahorias. Basta con plantar o dejar en agua una punta crecida (cebollín) o la parte superior del alimento (piña y zanahoria)(upsocl.com).

Imagen de upsocl.com

Imagen de upsocl.com

Imagen de upsocl.com

6. Té y exfoliante de cáscaras de toronja (pomelo). Vierte agua hirviendo sobre las cáscaras de toronja y disfruta de un aromático té para la tos. También puedes frotar la cáscara contra tu piel para remover las células muertas (green-talk.com). 


7. ¡Las cáscaras de huevo pertenecen al jardín! Agrega las cáscaras de huevo al compost de tu jardín y/o entiérralas para proveer de nutrientes extras a tus plantas (green-talk.com). 


8. Come las hojas y los tallos del brócoli. Leíste bien. Las hojas de los brócolis pueden ser cocinadas y consumidas como la col, mientras los tallos picados son un ingrediente ideal para tus ensaladas (upsocl.com).


9. De pan viejo a migas (migajas). Tritura tu pan viejo, duro o pasado y prepara tus propias migas de pan para la cocina (sinembargo.mx). 


10. Arroz en la sopa. Agrega las sobras de arroz a tus sopas o caldos, te llenará el estómago y es una deliciosa combinación (sinembargo.mx). 


11. Decora helados con las sobras del pastel. Este es uno de mis favoritos personales. Tritura la masa de pastel y esparce el resultado sobre el helado (sinembargo.mx).